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Plantas medicinales y su uso

Lavanda

lavanda en el campo

¿Qué tiene la planta de lavanda que hace que muchos se hayan enamorado de esta curiosa planta? ¿Su aroma? ¿La sencillez de su cuidado? ¿O puede que sea las grandes propiedades medicinales que ofrece?

¿Qué es la lavanda?

La lavanda es una planta herbácea comúnmente popular por su aroma fragante. Es una planta que pertenece a la familia de las lamiáceas. Esta planta fácil de cuidar disfruta de condiciones cálidas y secas, lo que la hace ideal para su uso en muchos entornos. Es un candidato fantástico para áreas susceptibles a la sequía.
La lavanda es más que una planta medicinal, ya que se caracteriza por sus grandes propiedades calmantes y sedantes, así como el gran aroma que ofrece. Además el aceite esencial extraido de esta planta es muy beneficioso para la salud.

Respecto a la descripción de la planta, son plantas con tejidos leñosos sólo en su base, perennes de tallos y de sección cuadrangular, además las hojas se concentran en forma de espiga cerrada. Son de un color morado muy llamativo y las hacen ser una planta inconfundible.

Tipos de lavanda

Cómo utilizar la planta lavanda

La lavanda, la hermosa flor amada por los jardineros, herboristas y abejas, es una poderosa planta botánica. Esta belleza floreciente es otra de esas plantas multiusos. La planta de lavanda es apreciada por su perfume y por tener ciertas cualidades que os contamos a continuación.

Usos de la planta lavanda

La planta de lavanda tiene diversos usos y algunos de ellos son:

Lavanda para el cuerpo

Esta encantadora y aromática planta es muy apreciada por ser antifúngica y antiinflamatoria. Estas propiedades lo convierten en una gran aliado de los productos para el cuerpo, además el olor que desprenden lo convierte en una delicia. Al igual que el olor tiene un efecto calmante en el cerebro, la lavanda puede tener los mismos efectos calmantes cuando se toma internamente.

Lavanda para curar heridas

La planta de lavanda es un gran aliado para curar quemaduras y es antifúngico, lo que lo convierte en una gran elección para la curación de bálsamos.

Lavanda para el insomnio y la ansiedad

También puede darse el gusto de disfrutar de vapores facial a base de hierbas de lavanda.
La piel seca a menudo puede volverse más suave con las muchas propiedades calmantes de la lavanda, tanto en su forma herbaria como en la del aceite esencial.

La fragancia calmante y el poder suavizante hacen que el aceite esencial de lavanda sea una elección natural para los masajes y puede ayudar a que sea aún más relajante.

Lavanda para el hogar

Las mismas razones por las que la lavanda se utiliza en el cuerpo, la convierten en una opción perfecta para su uso en el hogar también. Poner flores de lavanda secas en sobres en armarios y cajones para proteger la ropa de las polillas.
También se puede añadir unas gotas de aceite esencial de lavanda a un difusor por la noche para ayudar a conciliar el sueño profundo y mantener la casa fresca con un olor inconfundible.

Aceite de lavanda para limpiar

El aceite esencial de esta planta tiene propiedades antifúngicas, lo que lo convierte en un complemento perfecto para los productos de limpieza caseros.

Lavanda como alimento

Incluye 2 cucharaditas de lavanda fresca (o 1 cucharadita de flores de lavanda secas) en adobos para carne o pollo para un delicioso toque floral a la comida.
Un poco de lavanda en limonada o cócteles es refrescante y delicioso en un día caluroso. En los días fríos, añada un poco de chocolate caliente con hierbas de lavanda para un delicioso recordatorio de los días de verano.

Propiedades medicinales de la lavanda

La lavanda tiene numerosos beneficios para la salud, alguno de sus usos curativos son utilizados para los siguientes tipos de problemas:

Nervios y ansiedad: Esta planta tiene propiedades sedantes, debido a esto es realmente útil para tratar casos de nerviosismo y ansiedad.
Trastornos relativos al sueño: El no poder dormir puede ser desencadenado por diversos motivos, por tanto, la lavanda puede ser un gran aliado para paliar este tipo de problemas. Para estos casos se recomienda efectuar infusiones con la flor de lavanda seca y tomarlas justo antes de ir a dormir.

Problemas de heridas: Las flores de la lavanda pueden ser empleadas para tratar las heridas, puesto que tienen propiedades asépticas y cicatrizantes.
Para estos casos es preciso entremezclar una cucharada de flores secas (el doble de cantidad si son flores recién extraídas de la planta) en un vaso de agua y aplicarlo directamente sobre la herida.
Gripe y faringits: El té de lavanda es muy bueno por propiedades antivíricas y antibacterianas, debido a esto se aconseja para tratar enfermedades como la faringitis o bien la gripe. Se pueden realizar gárgaras con la infusión de flores de lavanda anteriormente descrita.

Dolores musculares: La lavanda es bastante útil para tratar situaciones donde exista dolor muscular, para calmar el dolor en el caso de presentar síntomas como torticolis, lumbagos, dolor de pie o bien espalda, asi como para calmar el dolor producido por enfermedades reumáticas.

Cómo cultivar la planta lavanda

El cultivo de la lavanda es fácil y gratificante. La lavanda se puede cultivar en jardineras o en macetas. Para que la lavanda crezca con éxito necesita un suelo bien drenado y pleno sol. En climas áridos, la lavanda crece bien como planta perenne, pero en climas húmedos a menudo se cultiva como planta anual.

Todas las variedades de lavanda requieren un suelo bien drenado, especialmente durante los meses de invierno. Para asegurar un buen drenaje, mezcle un poco de arena o grava en el suelo antes de plantar lavanda o cultivar las plantas en montículos, camas elevadas o en pendientes. En lugar de aplicar mantillo orgánico que retenga la humedad, considere el uso de rocas o piedras, especialmente en climas húmedos.

La lavanda por norma general, requiere un mínimo de riego o poda. Si los tallos se vuelven leñosos a medida que la planta madura, pode a la mitad de su altura en la primavera para promover un nuevo crecimiento y una floración robusta. Las plantas que no se podan también tienen una tendencia a extenderse, dejando un agujero en el medio. En el verano, recorte las flores descoloridas para estimular la floración repetida a lo largo de la temporada.

En el jardín

La compra de semillas de lavanda es el método absolutamente idóneo para el cultivo de esta planta en jardines. Aunque la lavanda puede tolerar muchas condiciones ambientales de crecimiento diferentes, esta planta prospera mejor bajo condiciones cálidas y soleadas bajo suelos bien drenados. Además, un suelo alcalino lleno de materia orgánica puede estimular una mayor producción, mejorando la fragancia de las plantas de lavanda.

Como la lavanda es nativa de las regiones áridas, la planta no tolerará condiciones húmedas o excesivamente mojadas, por lo tanto, es importante pensar en la ubicación de estas antes de plantar. Deben estar situados en áreas con un drenaje adecuado y espaciadas lo suficientemente lejos como para asegurar una buena circulación de aire. Esto puede reducir la oportunidad de desarrollar enfermedades o putrefacciones en la planta.

En interiores

En el cultivo de plantas de lavanda en interiores no dista mucho de comos se hace en exteriores. Simplemente hay que asegúrarse de que las plantas reciben mucha luz y temperaturas cálidas. Se recomienda regar muy poco, alrededor de una vez a la semana.

Cuidados de la lavanda

La planta requiere poco cuidado o mantenimiento, en general necesitan de poca agua, ya que son extremadamente resistentes a la sequía.

La poda regular de esta planta, también permite mantenerla limpia, además ayuda a estimular su crecimiento.
Generalmente, las plantas de lavanda se pueden cosechar despues del año de su plantación, además es conveniente cosechar las plantas al principio del día, recogiendo las espigas de flores que aún no se han abierto completamente. Posteriormente se cuelgan en un área oscura y seca por alrededor de una o dos semanas, esto permite que se terminen de airear y secar para posteriormente darle diversos usos.